Ahí frente al mar pacífico, juntito a los monos bichis, ante un bello atardecer de todos los días en la hermosa Mazatlán, la perla de los sueños, una jovencita veinteañera espera con ilusión, esperanza y dolores de parto al primer fruto de su amor, un dia como hoy poco más de cuatro décadas atrás.