En un mundo descomunal, siento mi fragilidad. No se que fue primero, si el asombro o el encanto, pero si sé que nunca el vacío ni la ausencia.
En el principio la Palabra era, y en el final también. Manantial de vida y de muerte, que floreces la flor y la marchitas.
El encierro es el peor de los castigos. Nada más duro que perder la libertad. En el encierro, se tejen lastimosamente sueños que quizá nunca se cumplan. Ahi, en las catacumbas, un rayo de luz hace la diferencia entre la vida y la muerte.
Hoy es Domingo de Resurrección y puede ser un buen día para renacer. Hace más de dos mil años la muerte hizo lo suyo en el gólgota un viernes como éstos y dos días después la vida resurgió con toda su belleza y esplendor en un domingo como éste.
Querido Hermano Pablo García: Mi estimado brother, antes que nada deseo que te la hayas pasando de peluche en compañía de los tuyos y de los no tan tuyos, dondequiera que te encuentres, festejando a todo lo que dá otro de tus "cumplemenos", pues faltaba más, faltaba menos, pero pues dos siglos no se cumplen todos los días, picarón.