
Salmón brincador o camarón que se duerme, porfiar o fluir, forjar o confiar, luchar o dejarse llevar: he ahi el dilema de los tiempos. Sabiduría popular que ilustra la disyuntiva:
"A veces el pato nada y a veces ni agua bebe": la abundancia y la carencia, la saciedad y la sed se turnan en un vaivén que juegan con el sentido de plenitud y de miseria.
"A veces aunque te pongas y a veces aunque te quites": la voluntad sometida al cruel juego del azar, más allá del autocontrol y la perseverancia.
"No por mucho madrugar, amanece más temprano": el culoprontismo no siempre asegura el éxito, sino más bien asegura el insomnio del día siguiente.
"El que porfía mata venado": la recompensa al esfuerzo y la necedad tarde que temprano rinde sus frutos, aunque luego se pudran en la canasta de los deseos incumplidos.
"A cada capillita le llega su fiestecita": El mundo gira y gira y gira cual ruleta rusa y algún día, si la vida te alcanza, tendrás tu dosis de pacífico y nada más.
"Algún día mi gato comerá sandía": Aunque maulles de hambre comerás solo cuando la sandía quiera.
"No te arrugues cuero viejo, que te quiero pa' tambor": No le saques, y no le metas.
"Solo el que carga el costal sabe lo que trae adentro": Las cargas y miserias propias son suficientes para agarrar condición.
"No se puede silbar y tragar pinole": O te aclimatas o te aclichingas.
"Abierto el cajón, hasta el más honrado es ladrón": La avaricia es amiga de la presbicia y de la franquicia.
"Ahora es cuando, chile verde, le has de dar sabor al caldo": Mientras no se te voltee el chirrión por el palito.
"El muerto y el arrimado a los tres días apestan": Para que tomar prestado si con lo propio basta y sobra para echarse el trompo a la uña y taparle el ojo al macho.
"O todos coludos o todos rabones": O todos cornudos o todos pelones.
"Mas vale pájaro en mano que ciento volando": Satisface tus más íntimos deseos antes que tus más pránganos mareos.
"La memoria es la inteligencia de los pendejos": Ya se me olvidó lo que iba que decir. Parece que no hay una vida sino muchas Vidas, tantas como se quieran vivir. La única regla es que no hay reglas.
Vita via est... la Vida solo es una vía hacia el destino de cada quien, con su cada cual, en su cada tren.